La imagen del toro se considera icónica en España. Con sus cuernos amenazantes y su cuerpo impenetrable, no solo representa la fuerza de la vida, sino también el nacionalismo español. El Encierro es una tradición que nació en el siglo XII cuando los granjeros intentaban acelerar el transporte de su ganado. Ya que los animales estaban aterrados por todas las personas en las calles, corrían más rápido hasta su destino. Los toros estaban transportados hacia la plaza donde serían matados. Hoy en día, aunque es una tradición antigua, sigue siendo un símbolo del poder del hombre, la vitalidad y la cultura española.

Desde las civilizaciones de los antiguos cretenses y romanos, el toro ha sido un símbolo significativo e influyente. Por eso, imágenes de las vacas y de los toros aparecen en una gran cantidad de arte y literatura antigua. En su forma más básica, el toro representa la potencia fecundante, el poder y la fuerza de los hombres (Ierardo). Hay muchos cuentos de las luchas entre los hombres y los toros, como el mito del Minotauro en Creta. Así que temas como estos han creado otra significación por el toro: el coraje y la vitalidad. La manifestación de este símbolo se ve ahora en la costumbre de Encierro y tauromaquia. Si el hombre puede vencer el toro, puede tomar su fuerza vital. Hoy, la influencia del toro se ha extendido a España, Francia, Portugal, México y los Estados Unidos.

Aunque, en este siglo hay menos lugares que participan en el Encierro y tauromaquia, los eventos todavía atraen grandes multitudes. Por ejemplo, el Festival de Sanfermines en Pamplona es conocido por su Encierro de alto perfil. Cada año los participantes, que deben ser mayores de 18 años, se visten en la ropa tradicional que consiste de una camisa blanca y un cinturón rojo, y esperan la pistola que significa el comienzo de la corrida (“Encierro”). Durante un intento atrevido, los mejores corredores tratan de correr muy cerca de los toros sin tocarlos. Por supuesto, en esta aventura peligrosa hay víctimas y casi siempre estos heridos son corredores inexpertos o turistas: sin formación, intentan correr con los toros y son corneados. Después de esta corrida en las calles, los toros llegan a la plaza de toros donde, en una muestra de baladronada, se sacrifican.

Es claro que en este siglo hay una brecha generacional en la práctica de Encierro. La mayoría de los aficionados son ancianos y por eso no hay tantos eventos como antes. Además, las instituciones por las derechos de los animales han condensado la tradición de sacrificar al toro al final del Encierro. Por consiguiente, muchas ciudades, como Barcelona, han decido practicar la costumbre sin el derramamiento de sangre o han prohibido la práctica de la tauromaquia. A pesar de este cambio, es seguro que el Encierro va a proseguir y será una parte esencial de la cultura española porque el hombre siempre va a seguir buscando la vitalidad.

 

Obras citadas:

“Encierro (tauromaquia).” Wikipedia, The Free Encyclopedia. Wikimedia Foundation, Inc. 15 Julio 2011. Web. 19 Julio 2011. http://es.wikipedia.org/wiki/Encierro_(tauromaquia)

Ierardo, Esteban. “El simbolisomo del toro.” Temakel. Web. 19 Julio 2011. http://www.temakel.com/simbolismotoro.htm

“Tauromaquia.” Wikipedia, The Free Encyclopedia. Wikimedia Foundation, Inc. 19 Julio 2011. Web. 19 Julio 2011. http://es.wikipedia.org/wiki/Tauromaquia