Materialismo y la ignorancia del individuo

 

El materialismo, en un sentido estricto de la palabra, es conectado a consumismo y una preocupación por la riqueza material. Hemos oído en muchos cuentos moralejas como la avaricia y el deseo para una plétora de las cosas materiales se conviertan la perdición. Sin duda, el antimaterialismo debería arraigado en nuestras cabezas, no obstante nuestro país se basa en la idea del “sueno americano” que incluso la realización de la prosperidad y el éxito en este país llena de oportunidad. Así es como el materialismo ha infectado nuestra sociedad desde la introducción de consumismo en el principio del siglo 19. Esta inquietud de construir un mundo con estas cosas superficiales han creído una cultura americana que valora una vida ensimismada en que la gente no tiene ningún preocupación por otros ni el planeta donde vive.

Los Estados Unidos ha apoyado el concepto de materialismo desde la Revolución industrial proveía a los americanos de todas clases sociales la oportunidad de atesorar posesiones materiales más fácilmente ya que llegó la producción masiva. De repente en el principio del siglo 19, el automóvil convertido en el elemento más codiciado y por eso las calles estaban pronto llenas con el humo y el resoplido de las nuevas maquinas. Así es como el sueno americano nació. La nueva idea traía una obsesión de tener éxito: granjear dinero, comprar una casa maravillosa, llenarla con una familia grande y por último, poner todas las posesiones a la vista. En efecto, los americanos tenían la capacidad de ponerse en una posición de superioridad sobre sus vecinos: una ocasión de sentir mejor que otros.

Sobre todo, es necesario observar el descuidado de los consumidores estadounidenses y como les afectan su ambiente. El sueno americano dice que “más grande es mejor.” Por eso, hoy en día las calles están llenas de personas manejando Hummers que no tienen ningún preocupación por el medioambiente. A ellos les importan que se vean ricos y que atraigan las miradas fijas de otras personas. Su preocupación principal es su mismos. Aparte del coche, existen muchas cosas que contribuyen a la degradación del medioambiente a causa de las decisiones de los consumidores. Por ejemplo, las mujeres que quieren usar su laca cada día, la pareja que vive en la casa con seis pisos, o la gente que bebe sólo agua embotellada. Todas sus acciones son para creer y mantener una imagen superficial, aunque hay consecuencias graves.

Claro que a resulta de su ansia de lujo, los estadounidenses sufren de una ignorancia y están cegados por sus propios deseos. Por ejemplo, en vez de pensar en los pobres de África, están pensando en que no pueden solventar la compra de una nueva bolsa. Su percepción del mundo está oscurecida. Hoy en día podemos ver ejemplos de esta adicción cegadora a lujo en programas de televisión como “La fabulosa vida de…” y “Cribs” en VH1. Los dos programas muestran las mansiones de las estrellas de Hollywood, y en consecuencia tentaron sus espectadores. Sin duda, después de mirar esos programas los americanos van a sentir perpetuamente insatisfechos con sus propias vidas y por consiguiente van a ser abstraído por ellos mismos. Desde el comienzo de la era de tecnología, ha sido una manía para obtener lo más y lo mejor de todo. Con este sed insaciable una persona puede perder la perspectiva del mundo. No puede ver la diferencia entre la vida real y la vida superficial por que está siempre pensando en sólo su mismo.